¿Quiénes son los dueños del fútbol chileno?

Las Sociedades Anónimas llegaron con la promesa de salvar a clubes mal administrados y en quiebra. Despojados de sus hinchas, hoy muchos se preguntan ¿Quiénes se apoderaron de este negocio?

Cuando la ley de Sociedades Anónimas Deportivas entró en vigencia en 2005, el fútbol estaba de capa caída. Habían pasado tres años desde la quiebra de Colo-Colo, el club más popular del país, y la Universidad de Chile veía cómo las deudas de su corporación se acumulaban por imposiciones impagas y los altos sueldos a los jugadores profesionales acrecentaban la crisis.

Exactamente fueron esos los problemas que buscaba atacar esta legislación que, según dice el mensaje presidencial, lo iba a hacer a través de “un marco regulatorio y una estructura jurídica adecuada que permita a los clubes deportivos constituirse en instituciones modernas y sólidas, administradas de manera eficiente, con mecanismos de control interno y fiscalización externa, que precisamente contribuya a que cumplan de mejor forma con su rol social”. Además, de tener la oportunidad de “acceder a nuevos recursos, a través de la integración de nuevos socios y accionistas”.

Tras más de 15 años, sin duda el panorama es distinto, pero hay algunos aspectos que han quedado dando bote en la cancha.

Por un lado, las sociedades anónimas -que administran los clubes de fútbol- han mantenido un orden económico con sus acreedores y jugadores, publicando sus memorias y estados financieros y han traído capital fresco con nuevos inversionistas. Y claro, el fútbol se ha transformado en una suculenta torta donde todos han querido su porción, especialmente tras la llegada de los millones del Canal del Fútbol (CDF) y, últimamente, los ingresos de la Selección Chilena.

A diferencia de otros países, en Chile no hay una cortafuego entre la organización de controla la liga local y la Selección Nacional. Los dirigentes de la Federación de Fútbol de Chile (FFCh), entidad reconocida por FIFA para este trabajo, son también los mandamases de la Asociación Nacional de Fútbol (ANFP), que congrega a todos los clubes profesionales del país.

Tener un voto en ese Consejo, puede influir en decisiones que van desde la distribución de dineros que haga la organización hasta la elección del seleccionador nacional. Transformándose así en los dueños del fútbol chileno, desde su liga hasta su producto predilecto, la selección nacional. Muy distinto a lo que sucede en España o Inglaterra, donde están separadas con una personalidad jurídica propia y autonomía para su funcionamiento.

"Que los extranjeros se hagan dueños de los clubes chilenos, y de esa manera también de la Selección Chilena, no es sano", dijo el diputado Matías Walker en 2017 sobre esta situación. Algo que para la administración de Sebastián Moreno, no era importante.

¿No cree que esta modificación a la ley y el cambio de personalidad jurídica ayudaría a transparentar y mejorar la fiscalización?

No pasa por ahí la solución. Pasa por cómo entregamos información de manera transparente. Eso está en normas legislativas vigentes. Tanto de la Superintendencia como el IND. Pero debemos ser capaces de buscar mayores herramientas de fiscalización. La figura jurídica no es la solución. Entendemos que la solución pasa por crear un marco regulatorio distinto, más robusto y claro.

Sebastián Moreno, ex Presidente de la ANFP.

Esa es la importancia de saber quiénes están detrás de las sociedades anónimas. No sólo por el origen de las inversiones -donde argentinos, mexicanos, estadounidenses y chinos han puestos sus ojos en el fútbol chileno-, también por las decisiones que toman y si estas son por el bien del seleccionado nacional (principal producto de la ANFP) o el rédito personal.

¿Quiénes están detrás de los 5 grandes?

Colo-Colo es administrado por Blanco y Negro, la primera concesionaria del fútbol chileno y que fue la principal razón de la regulación hecha en 2005. De hecho, junto a su archirrival (La “U”), son las únicas que no están inscritas en la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) como Organización Deportiva Profesional.

Según su memoria del año 2019, el capital suscrito y pagado asciende a $18.377 millones, dividido en 100.000.000 acciones de las cuales 99.999.999, son clase “B” y 1 clase “A”. Esta última pertenece al Club Social y Deportivo Colo-Colo, que le entrega 2 de los 9 directores. El resto pertenece a una serie de corredores de bolsas, que representan a sus inversionistas, y que ninguno mantiene el control completo de la sociedad.

Entre ellos, sólo dos superan el 10% de participación: Yakob Aníbal Mosa Shmes con 34.761.338 acciones (34,76%) a través de Parinacota Fondo de Inversión Privada y Gabriel Ruiz Tagle Correa con 13.526.508 acciones (13,53%) a través de Inversiones Triple I Limitada.

Mosa estuvo sólo como el mayor accionista de la institución desde el 2015 hasta el 2018. En 2014 lo acompañaba Hernán Levy Arensburg, quien contaba con el 15% de las acciones a través de Minera e Inversiones Hernan Levy y Cia Limitada. En 2018 Ruiz Tagle volvió a la propiedad tras ocho años sin más de un 10%. Al 31 de diciembre de 2009 tenía un 24,5% de la propiedad a través de Inversiones III y estaba a un lado de Sebastián Piñera que tenía el 13,77% de la propiedad a través de Bancard e Inversiones Santa Cecilia.

La historia es distinta en la Universidad de Chile, cuya administradora es Azul Azul. A diferencia de su clásico contrincante, esta sociedad anónima sí está controlada por una persona: Carlos Heller Solari, que tiene el 63,07% de la propiedad a través de Inversiones Alpes Limitada. Muy por debajo se encuentra Daniel Schapira Eskenazi, quien por medio de la Inmobiliaria DSE Limitada controla el 21,44% de la sociedad anónima.

Desde el año 2015 que la propiedad se encuentra en manos de Heller. En 2014 fue el último año que la propiedad no tenía un controlador total, cuando José Yuraszeck Troncoso tenía casi el 10% de la propiedad con 3.640.105 acciones y Heller mantenía el 39.9% con 14 millones y medio de acciones.

Universidad Católica no tuvo una quiebra ni desórdenes económicos, pero de igual forma se acogió al nuevo modelo de sociedades anónimas en diciembre de 2009. Ahí nació Cruzados SADP, administradora del Club Deportivo Universidad Católica en su rama de fútbol.

Son dos personas quienes tienen casi el 20% de la propiedad: María Karlezi Solari y Sebastián Arispe Karlezi, a través de Inversiones Santa Filomena Limitada (11,01%) e Inversiones Auguri Limitada (9,93%). Inversiones Lago Kami Dos Spa, que según su última modificación en el Diario Oficial pertenece a María Francisca Alcaíno de Esteve, Fernando Tomás Echeverría Alcaíno, María Gracia Echeverría Alcaíno, y Joaquín Echeverría Alcaíno, aumentó su participación en el último año de 1,43% al 5,54%.

En enero de 2020, la administración que encabeza Nicolás Ibáñez Scott (ex dueño de D&S) cumplió 12 años a cargo de Santiago Wandereres. En una primera etapa por medio de la Fundación Futuro de Valparaíso (FFV) y posteriormente con Sport Entertainment International (SEI), que pertenece a Drake Enterprises Chile SpA, sociedad matriz del holding de Ibáñez.

Unión Española por su lado también tiene un sólo dueño: Jorge Segovia Bonet. Es dueño de la sociedad a través del Colegio Internacional SEK Chile S.A, que cuenta con el 99,99% de la propiedad a través de Inversiones ADA, Colegio Internacional SEK Costa Rica S.A. y él mismo como persona natural. El 1% restante pertenece a la Corporación Club Deportivo y Social Unión Española.


TU AYUDA ES NECESARIA

Nuestra operación es pequeña, pero hay mucho potencial para una expansión "agresiva". Hay que seguir generando más y mejor contenido, de manera irrestricta y sin censura.

Es por eso que necesito tu apoyo; revisa cómo ayudar aquí.


Unión La Calera y San Luis de Quillota juegan uno de los clásicos más importantes de la V región. Archirrivales en la cancha, pero en los negocios están más unidos de lo que sus hinchas podrían creer.

Según la última memoria de Unión La Calera SADP, los principales socios son Andes Inversiones Deportivas S.A con el 85.28%, perteneciente a los hermanos Ricardo Luis Pini Ivancevic y Sebastián Pini Ivancevic. Esta sociedad fue constituida en 2011 con el propósito de invertir en Rangers de Talca (Rojinegro SADP), sin embargo, en 2014 decidieron no continuar en el equipo de la Región del Maule. Un año más tarde tomaron el control de Calera.

Su salida del club de Talca fue peculiar. Constituyeron Inverdep SpA por medio de Andes Inversiones Deportivas S.A y La Sombra S.A. (otra sociedad de los hermanos Pini, que hoy se llama T4C Chile S.A) con un capital de $626 millones. Ese capital salió de “la porción del patrimonio neto de la sociedad escindida ‘Rojinegro S.A.D.P.’”.

Tras su salida, los hermanos Pini constituyeron dos sociedades a través de Inverdep SpA: Inversiones Deportivas Extranjeras SpA e Inversiones Deportivas Nacionales SpA. Lo hizo Martín Iribarne, quien hasta hace poco era director de la ANFP, en representación Ricardo y Sebastián Pini.

Por su lado, San Luis de Quillota SADP pertenece a SLQ Holding Limitada (71,88%) y César Villegas (22,55%). Según la memoria de 2019, SLQ Holding pertenece a Carlo Rovegno (66,67%) e Inversiones Los Tordos SpA (33,33%), esta última constituida por Gustavo Marcelo Cerioni y Cristián Walter Le Bihan, ambos dirigentes de Unión La Calera tras la llegada de los Pini al club.

El enredo societario entre ambos clubes se da en 2018, cuando nace SLQ Holding. Esta sociedad antes se llamaba LDC Comercial Chile Limitada, constituida en 2012 por Galba S.A. y Vitellus S.A., sociedades extranjeras y vinculadas a Louis Dreyfus Company. En diciembre de 2018 fue comprada por Inverdep SpA e Inversiones Deportivas Nacionales SpA, pertenecientes a los hermanos Pini, según información del Diario Oficial. Ese mismo mes, según se registra en el acta de accionistas de Unión La Calera, Cerioni renunció como director de Calera. Le Bihan había renunciado en agosto.

Según fuentes con conocimiento de estas modificaciones, tanto Cerioni como Le Bihan, se les traspasó la propiedad de Inverdep e Inversiones Deportivas Nacionales como pago tras su salida de Calera.

Fernando Martinuzzi, Gerente General de San Luis de Quillota, respondió estas inquietudes, aunque dijo que no sabe por qué se utilizó esa empresa para constituir SLQ Holding. "Yo agarré esa empresa justo después de la compra del club. Sé que tiene algo que ver con Nestle. La utilizaron porque parte de los accionistas de esa empresa eran amigos de Le Bihan y Cerioni entonces como que el compraron esa empresa para utilizarla en lo que se está haciendo ahora. De hecho, le ampliamos el giro y la usamos para una cuestión de cosas deportivas y asesorías", dijo.

Lista completa: